...Una pequeña ventana se abre. Una foto hecha en Togo hace un año (Gracias Natalia)
En mi serenidad, África es una inquietud constante...
Hoy he recordado las palabras que esta persona me dijo una vez, porque quiero hablar, (aún a riesgo de equivocarme), de Jesús y Casiopea.
Cuando pienso en Jesús, pienso en Casiopea, (no en la constelación), pienso en Casiopea la tortuga, paciente compañera de Momo... Quizás porque las tortugas forman parte de la vida de Jesús...
No sé nada de ti, Jesús, salvo tres cosas importantes... Que crees que el mundo necesita cambiar y que tu puedes contribuir a que eso ocurra, (en la medida de tus posibilidades), que has aprendido a ver y amar, la profundidad del corazón humano desde los "ojos de Momo", y que guardas un profundo cariño a "La Dominicana", cosa que me recuerda a algunos de mis amigos, que han vivido allí, o que van cada cierto tiempo por esa tierra. Nada sé de ti Jesús, pero a pesar de eso creo que es necesario y posible crear "redes humanas" que permitan hacer de este mundo un hogar común para todos los seres humanos. Nada sé de ti Jesús, pero la vida nos ha hecho coincidir, y creo que merece la pena compartir lucha y el caminar por este mundo,...
...Con toda la libertad del mundo, Jesús y Casiopea, tienen un rinconcito en ¡Gracias, Momo!...Tú, Jesús me has enlazado y me has tendido un puente, yo te hago un espacio chico aquí...
Yo os recomiendo que os deis una vuelta por la Web de Jessar, su blog... y que vosotros mismos descubráis a la persona que yo he descubierto... y que me ha aportado muchas cosas...
Gracias Jesús, de corazón, por ese espacio que has abierto en el cibermundo, y que crea puentes para que el mundo en el que nos ha tocado vivir, se convierta en un mundo plenamente humano.
Así se conocieron, según M. Ende, Momo y Casiopea...
...Momo se inclinó hacia ella y le rascó la barbilla.
-Hola,¿quién eres tú?-preguntó en voz baja -. Es muy amable que tú, por lo menos, vengas a visitarme, tortuga. ¿Qué quieres?
...De pronto, empezaron a relucir en la tortuga unas letras que parecían salir del dibujo del caparazón. VEN, deletreó Momo con dificultad.
Sorprendida se irguió... Se levantó y comenzó a caminar detrás del animal-. Ve -dijo en voz baja-, yo te sigo.
Pasito a pasito fue siguiendo a la tortuga, que la sacó lentamente, muy lentamente, del ruedo de piedra y tomó la dirección de la gran ciudad...
te seguirá hablando. Tagore
Cada corazón es una célula revolucionaria.
Los Edukadores
Deja que el mundo te cambie y tú podrás cambiar el mundo.
Diarios de Motocicleta
Nada en el mundo tiene tanto valor como la vida humana. Tomás Moro
Donde hay un sueño, hay un camino. Proverbio africano