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martes, 22 de julio de 2008

África es...

De un africano aprendí que África no se cuenta, se vive... No voy a contar nada de su realidad, de sus sufrimiento, de sus miedos, de su esperanza, de su alegría. Para mí África es, existe, vive...

...Una puerta se abre en esta casa chica del cibermundo para dar entrada al Festival Nómada de Arte. Esto es lo que cuenta Nacho (Gracias) en su correo: "Empezamos el martes (hoy) con más de 70 jóvenes de diferentes lugares de Kenya. Para los que gusten de entretenerse y quieran saber algo de geografía kenyata: Pokot, Turkana, Toposa, Swahili son cuatro de las tribus principales de cuatro de las regiones que toman parte, además de dos grupos de Nairobi."

...Una pequeña ventana se abre. Una foto hecha en Togo hace un año (Gracias Natalia)





Veo personas, como tú y como yo, que tienen vida y dignidad, y mucho que decir... Creo que merece la pena gastarse la vida, para que otros tengan vida.

En mi serenidad, África es una inquietud constante...

lunes, 16 de junio de 2008

Un aliento desde África...

¡Cuantas cosas me regala esta vida!... A esta diminuta y sencilla casa en el "cibermundo", llega un aliento desde África, desde Turkana (Kenia) ...
... Esta casa en el "cibermundo" siempre abierta está, ... como siempre abierta está la casa en la que vivo, ... como siempre abierta está mi vida...
Gracias, Nacho, por el regalo de tus palabras, que en esta casa, tu casa, acojo con humildad y silencio...

(Música de Ismaël Lô, Tajabone, para escucharte...)




Hola de nuevo desde Kenia!!

Casi casi recién aterrizado. Esta vez el trago del avión costó algo más, pero la llegada a Nairobi ha sido acogedora, me sentí a gusto desde el primer momento, con un hueco por lo que dejo temporalmente en España, pero bien por sentirme en un lugar que reconocía. Pequeñas cosas que nos hacen sentir seguros, como llamar al taxi que habitualmente (las tres veces que he estado en Nairobi) utilizo y que me viniese a recoger, que me preguntasen en swahili y poder responder de la misma manera, encontrarme con otros viajeros ya conocidos que me acogen en su casa en el tránsito por la ciudad, porque esta vez no hice ni siquiera noche en Nairobi, y que estimulen con las narraciones de sus aventuras por turkana (mi siguiente destino) mis ganas de conocer... en fin, que no me puedo quejar del recibimiento, aunque como he dicho ... con algo que se queda.

Y ahora estoy en Turkana, al norte de Kenia, una provincia del tamaño de Cataluña pero con un paisaje mas duro que el de Almería. 24 horas he tardado en recorrer en torno a 800 kilómetros. Autobús nocturno con parada en una estación de servicio al estilo de las de aquí donde sólo éramos tres los blancos, servidor y los dos personajes de la serie de televisión que estaban dando en ese momento, y que muchos viajeros seguían de forma distraída. Me reencontré con la comida keniata, con las samosas, con la sensación de no estar lleno (que de España me he venido recuperando algo del peso que perdí en mi primera estancia). De madrugada cambio de autobús en otra ciudad, Kitale, lugar donde los conflictos tras las elecciones fueron bastante crudos. Para el viajero casual, de tránsito como yo, no se nota, el mercado fluye, la gente se acerca a preguntar donde vas o si necesitas ayuda a cambio de un desayuno (de nuevo formas agradables de acercarse, nada agobiantes y al ser en swahili, me hacen sentir mas seguro), sentirme observado a cada paso, porque no se ven más blancos alrededor. Defender mi asiento en el autobús, para que no sea ocupado por sacos de mercancías varias y esperar dos horas después de la supuesta hora de salida a que se llenase del todo (en sentido literal, del todo). El trayecto hasta Lodwar no tiene nada que ver con lo que había visto hasta ahora. Paisaje boscoso al principio, con montañas y valles verdes van dando paso de forma progresiva a zonas áridas, a la aparición de poblados en medio de ninguna parte con estructuras similares a pueblos latinoamericanos, pero con pastores nómadas turkana paseando por sus calles (una mezcla entre aspecto escocés por sus mantas y trajes, masai por sus collares y punky por su peinado en cresta), y entre pueblo y pueblo pequeñas aldeas con aspecto provisional, propias de estas tribus nómadas, pequeñas chozas construidas para cobijarse por la noche que no para hacer vida dentro (por el tamaño diría que están hechas a mi medida, y no a la suya, que evidentemente son algo más altos que yo... servida queda la broma). Polvo, mucho polvo por el camino, camellos, ríos secos, soledad... montañas a lo lejos, fácil imaginar la clásica foto del león o el elefante recortado en la llanura de la sabana con una montaña al fondo. Lodwar, mi destino, más parecido al imaginario que se tiene de África, más complejo, menos tranquilo que la isla de Lamu. Más diferencias sociales, más sensación de necesidad de hacer algo, también muchos proyectos relacionados con Europeos, cuatro por cuatros con diferentes emblemas de diferentes organizaciones, pero agradable acogida en el trajín de la hora más agitada del día, la llegada de autobuses de kitale. Y estando aquí, nuevas ideas, nuevos proyectos, un festival musical entre colegios de la provincia con coros clásicos, grupos de danzas típicas turkanas y típicas del resto de África, millones (licencia del escritor para resaltar la cantidad de gente que había viéndolo) de personas de público, y personajes muy variopintos entre los europeos que por aquí andan. Historias varias sobre aventuras en la frontera con Sudán, sobre los campos de refugiados, sobre las campañas médicas en avioneta por las zonas más remotas... en fin ... interesantes encuentros. Y ahora, con Carlos, un liante de primera que pretende que hagamos un festival de arte juntando grupos de jóvenes de diferentes lugares de Kenia, incluido como no Lamu, un sitio que está aquí al ladito (en torno a 4 días de viaje). Lo cierto es que suena interesante, y como yo soy un chico fácil ... ahí que parece que nos vamos a enredar.

Bueno ... muchas más cosas, muchos más detalles podría contar, pero eso los dejo para los más interesados, aquellos que queráis algo más de información. Esta noche, es probable que marche a dormir al Lago Turkana, el mar de Jade, que la luna ya tiene tres cuartos de su tamaño completo y promete salir con bastante esplendor al otro lado del lago.

Un beso

P.D. Con esto dar envidia a los que no vienen, animar a los que vienen, compartir con los que están.
P.D.2. A los que leéis los mensajes por etapas... mala excusa para no contestar.
P.D.3. Vale leérselo a mi ahijado, que con algo se quedará.
P.D.4. A los que no pude ver en mi paso por España ... para Navidades más.

lunes, 2 de junio de 2008

Jesús y Casiopea

...Cuarenta años viviendo en África, ¡toda una vida!... Hoy he recordado lo que me dijiste: "A mis años, todavía no me siento viejo, porque en África he aprendido que uno es viejo cuando ya ha perdido su capacidad para relacionarse con los demás, cuando ya no es capaz de establecer relaciones nuevas, con personas nuevas. Yo todavía tengo esa capacidad... Y tú no serás vieja mientras conserves esa capacidad de descubrir, encontrar y compartir lucha... con personas desconocidas, en el camino de la vida"... Tienes razón...

Hoy he recordado las palabras que esta persona me dijo una vez, porque quiero hablar, (aún a riesgo de equivocarme), de Jesús y Casiopea.
Cuando pienso en Jesús, pienso en Casiopea, (no en la constelación), pienso en Casiopea la tortuga, paciente compañera de Momo... Quizás porque las tortugas forman parte de la vida de Jesús...
No sé nada de ti, Jesús, salvo tres cosas importantes... Que crees que el mundo necesita cambiar y que tu puedes contribuir a que eso ocurra, (en la medida de tus posibilidades), que has aprendido a ver y amar, la profundidad del corazón humano desde los "ojos de Momo", y que guardas un profundo cariño a "La Dominicana", cosa que me recuerda a algunos de mis amigos, que han vivido allí, o que van cada cierto tiempo por esa tierra. Nada sé de ti Jesús, pero a pesar de eso creo que es necesario y posible crear "redes humanas" que permitan hacer de este mundo un hogar común para todos los seres humanos. Nada sé de ti Jesús, pero la vida nos ha hecho coincidir, y creo que merece la pena compartir lucha y el caminar por este mundo,...
...Con toda la libertad del mundo, Jesús y Casiopea, tienen un rinconcito en ¡Gracias, Momo!...Tú, Jesús me has enlazado y me has tendido un puente, yo te hago un espacio chico aquí...
Yo os recomiendo que os deis una vuelta por la Web de Jessar, su blog... y que vosotros mismos descubráis a la persona que yo he descubierto... y que me ha aportado muchas cosas...
Gracias Jesús, de corazón, por ese espacio que has abierto en el cibermundo, y que crea puentes para que el mundo en el que nos ha tocado vivir, se convierta en un mundo plenamente humano.


Así se conocieron, según M. Ende, Momo y Casiopea...


... La pequeña Momo seguía sentada... Esperaba. No habría podido decir qué... De repente sintió que algo tocaba su pie descalzo. Se inclinó...y vio una gran tortuga que la miraba con la cabeza levantada y una boca extremadamente sonriente. Sus inteligentes ojos negros brillaban con tal amabilidad, como si de un momento a otro fuera a comenza a hablar.

...Momo se inclinó hacia ella y le rascó la barbilla.
-Hola,¿quién eres tú?-preguntó en voz baja -. Es muy amable que tú, por lo menos, vengas a visitarme, tortuga. ¿Qué quieres?
...De pronto, empezaron a relucir en la tortuga unas letras que parecían salir del dibujo del caparazón. VEN, deletreó Momo con dificultad.
Sorprendida se irguió... Se levantó y comenzó a caminar detrás del animal-. Ve -dijo en voz baja-, yo te sigo.
Pasito a pasito fue siguiendo a la tortuga, que la sacó lentamente, muy lentamente, del ruedo de piedra y tomó la dirección de la gran ciudad...


miércoles, 14 de noviembre de 2007

Viaje a un pequeño rincón del mundo...

La foto es de Chiapas...



Gracias Óskar

Cuando el mundo dormía y no se quería despertar los grandes dioses hicieron su asamblea para tomar los acuerdos de los trabajos y entonces tomaron acuerdo de hacer el mundo y hacer los hombres y mujeres. Y llegó en la mayoría del pensamiento de los dioses de hacer el mundo y las personas. Y entonces pensaron de hacer las gentes y pensaron de hacerlas que fueran muy bonitas y que duraran mucho y entonces hicieron a las primeras gentes de oro y quedaron contentos los dioses porque las gentes que hicieron eran brillantes y fuertes. Pero entonces los dioses se dieron cuenta que las gentes de oro no se movían, estaban siempre sin caminar ni trabajar, porque estaban muy pesadas.
“Y entonces se reunió la comunidad de los dioses para sacar acuerdo de cómo van a resolver ese problema y entonces sacaron acuerdo de hacer otras gentes y las hicieron de madera y esas gentes tenían el color de la madera y trabajaban mucho y mucho caminaban y estaban otra vez contentos porque el hombre ya trabajaba y caminaba y ya se estaban de ir para echar alegría cuando se dieron cuenta que las gentes de oro estaban obligando a las gentes de madera a que las cargaran y les trabajaran.
“Y entonces los dioses vieron que estaba mal lo que hicieron y entonces buscaron un buen acuerdo para remediar la situación y entonces tomaron acuerdo de hacer las gentes de maíz, las gentes buenas, las, hombres y mujeres verdaderos, y se fueron a dormir y quedaron las, gentes de maíz, los hombres y mujeres verdaderos, viendo de remedia las cosas porque los dioses se fueron a dormir. Y las gentes de maíz hablaron la lengua verdadera para hacer acuerdo entre ellas y se fueron a la montaña para ver de hacer un buen camino para todas las gentes".
Me contó el viejo Antonio que las gentes de oro eran los ricos, los de piel blanca, y que las gentes de madera eran los pobres, los de piel morena, que trabajaban para los ricos y los cargaban siempre y que las gentes de oro y las gentes de madera esperan la llegada de las gentes de maíz, las primeras con miedo y las segundas con esperanza. Le pregunté al viejo Antonio de qué color era la piel de las gentes de maíz y me enseñó varios tipos de maíz, de colores diversos, y me dijo que eran de todas las pieles pero nadie sabía bien, porque las gentes de maíz, los hombres y mujeres verdaderos, no tenían rostro..."
Los hombres de maíz. (Cuentos del viejo Antonio)